
José Rial fue el primer veterinario en instalar un aparato de tomografía computerizada helicoidal multicorte en España.
Se trata de un equipo GE con detectores HiLight, diseñado con tecnología multiarea en tiempo real XTream, que permite adquirir hasta 2 cortes contiguos por rotación y por segundo, con 1 mm de espesor de corte. Dispone también de Escopia CT, con presentación en tiempo real a 4 imágenes por segundo.
El equipo cuenta con software Volume Rendering, que permite adquirir datos volumétricos en tres dimensiones y en tiempo real. Proporciona información espacial 3D que refuerza la confianza diagnóstica, la productividad y la planificación quirúrgica y de tratamiento.
También incorpora Navigator, un programa de Endoscopia Virtual que genera estructuras 3D a partir de las imágenes helicoidales, con posibilidad de navegación interna en vasos y cavidades, y externa en su anatomía circundante.
La displasia de codo es la principal causa de cojera de la extremidad anterior del perro. Las lesiones pueden comenzar durante la fase de crecimiento rápido del cachorro, aunque los síntomas no siempre aparecen hasta que el perro es más mayor. Por eso es importante controlar todas las etapas de su crecimiento.
Entre los signos que pueden observarse se encuentran los cambios en el nivel de actividad, las cojeras, la inflamación de los codos, el dolor, el rechazo al ejercicio y los cambios de comportamiento.
El veterinario realizará un examen ortopédico para evaluar el problema. Observará la marcha del animal y explorará el codo para detectar hinchazón, dolor o pérdida del rango de movimiento.
En la mayoría de los casos, las radiografías permiten confirmar los hallazgos y determinar el tipo y la gravedad de la displasia. En algunas ocasiones puede ser necesario recurrir a métodos de diagnóstico más avanzados, como la artroscopia, el TAC o la resonancia magnética.
El tratamiento dependerá del tipo de lesión y de la evolución de la enfermedad. La artroscopia permite tratar algunas de estas lesiones, mientras que en otros casos pueden ser necesarias distintas alternativas terapéuticas.
La fragmentación del proceso coronoides medial es, con diferencia, la forma más común de displasia de codo en perros.
En esta lesión, el hueso y el cartílago de la parte más interna (medial) del codo sufren una fragmentación de leve a severa que causa osteoartrosis. Los fragmentos que se forman pueden permanecer en su lugar o moverse dentro de la articulación, como una piedra en un zapato.
La artroscopia, realizada por un cirujano experimentado, permite realizar un diagnóstico seguro y aplicar un tratamiento inmediato. Mediante esta técnica mínimamente invasiva, el cirujano puede explorar la articulación, eliminar el fragmento y tratar el cartílago de alrededor.
El procedimiento suele durar entre 20 y 45 minutos por articulación. La artroscopia tiene un alto índice de éxito en la extracción del cartílago y el hueso alterados, reduciendo la evolución hacia la artrosis y mejorando la situación clínica. Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, el paciente suele recuperarse rápidamente en comparación con la cirugía convencional.
Es importante tener en cuenta que la artroscopia no cura la osteoartrosis. Esta seguirá evolucionando, por lo que deberá controlarse durante toda la vida del animal y probablemente requerirá otros tratamientos.
Con la edad, la osteoartrosis debida a la fragmentación del proceso coronoides medial y a las otras formas de displasia de codo puede provocar la pérdida del cartílago en las superficies articulares de apoyo. Esta situación se conoce como enfermedad del compartimento medial.
Se trata del estadio final de la enfermedad, en el que se produce un colapso articular y el roce de hueso contra hueso, al desaparecer el cartílago que protege las superficies. En cambio, el cartílago de la parte lateral de la articulación suele permanecer en buen estado en la mayoría de los casos.
Si el paciente tiene menos de seis meses, se puede realizar una osteotomía (corte en el hueso) para que, durante el crecimiento, las superficies articulares encajen mejor y evitar la sobrecarga sobre determinadas zonas.
El tratamiento oral, las inyecciones intraarticulares y la fisioterapia pueden ser beneficiosos en muchos casos durante un período de tiempo. Estas opciones deben consultarse con el veterinario.
Para tratar los casos severos de artrosis se puede recurrir a la inyección de plasma rico en plaquetas (factores de crecimiento) y células madre.
Cuando el tratamiento quirúrgico es necesario, las técnicas SHO (Sliding Humeral Osteotomy – osteotomía deslizante del húmero), PAUL (Proximal Abducting Ulna Osteotomy – osteotomía abductora proximal del cúbito) y CUE (Canine Unicompartimental Elbow) son opciones seguras a considerar.
Estas técnicas se han desarrollado para tratar la enfermedad del compartimento medial cuando los tratamientos no quirúrgicos no son satisfactorios y el cartílago del compartimento lateral se mantiene en buen estado.
Tanto la SHO como la PAUL permiten descargar la zona medial del codo mediante una osteotomía y la colocación de una placa especial.
La técnica CUE recubre el hueso de la superficie de apoyo erosionada, reduciendo el dolor y la cojera causados por el roce de hueso contra hueso.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. In tellus lectus ullamcorper diam integer.
El tratamiento en casa incluye antibióticos y analgésicos.
El paciente llevará un vendaje durante una semana, que deberá mantenerse limpio y seco.
Se deben limitar los movimientos de la mascota y mantener los paseos con correa durante seis semanas.
El tratamiento en casa incluye antibióticos y analgésicos.
El paciente llevará un vendaje que deberá mantenerse limpio y seco. Se cambiará después de una semana y se colocará uno nuevo durante otra semana más.
Se deben limitar los movimientos de la mascota y mantener los paseos con correa durante ocho semanas. A partir de entonces, se realizarán ejercicios de rehabilitación que permitirán el retorno a la actividad normal.
Importante: tanto la SHO como la PAUL y la CUE son técnicas paliativas. El síndrome del compartimento medial del codo, como cualquier enfermedad degenerativa, no tiene cura. El objetivo es mejorar la calidad de vida de la mascota.

Si tu perro padece displasia de codo, puedes solicitar más información enviando un correo electrónico a info@ivetermed.com.
Autor: José Rial, DVM, acreditado por AVEPA en traumatología y ortopedia.
Contacto: joserial@tacveterinaria.com
Si tu perro padece displasia de codo, puedes solicitar más información enviando un correo electrónico a info@ivetermed.com.
Autor: José Rial, DVM, acreditado por AVEPA en traumatología y ortopedia.
Contacto: joserial@tacveterinaria.com
Contacta con nosotros para solicitar información y conocer cómo pedir una cita para realizar un estudio de tomografía computarizada.